Al dar la vuelta después de cerrar la puerta
Ella renación antes de conocerme,
rompió su carcel de forma exultante,
cogió el petate, tiró hacia a delante,
comenzó el camino donde iba a verme
Al encontrarnos empecé a rehacerme,
perder los miedos fué excitante,
cogí la mochila, salí al instante
hacia la senda donde el sueño duerme
No nos llevan juntos senda y camino,
mas si en paralelo. Y en tiempo escaso
hemos fijado los dos el destino:
vivir nuestra vida a cielo raso,
saber que volar no es un desatino,
notar que cada pié da el primer paso.
Te amo
ResponderEliminarQue curiosa es la vida, el azar o el destino
ResponderEliminarcomo dos almas heridas, se encuentran entre el gentío
se miran, se reconocen y abrazados continúan el camino
Lo leí antes pero otra vez leído vuelvo a disfrutarlo como la primera. Hermoso poema. Vitalista.
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