MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES
Diario de un solo día de un técnico de sonido
Mal empieza el día de buena mañana
porque he llegado dos minutos tarde,
de contestar con vehemencia hago alarde
y empiezo a trabajar ya con desgana.
Me viene un amigo con broma insana.
Los pelos del brazo no hay quien los carde.
La cólera en mi no es que crezca, es que arde.
La boca en cacofonías se desmana.
Que controle el tono hemos acordado.
Pasan las horas de trabajo duro
mientras pienso que esto no está pagado.
Pido silencio, me doy contra un muro,
la radial de la obra ya ha empezado,
donde se encuentra el silencio está oscuro.

Fiel crónica gremial. Una sátira que firmarían muchos colegas de tener el talento necesario. Tenemos que comprarte tiempo para escribir como sea.
ResponderEliminarA veces ansío ese tiempo. Pero otras pienso que si lo tuviese lo perdería en los coches de choque
ResponderEliminarA lo mejor es mejor así, aprovechando el poco tiempo que tengo para ser quien soy. Aunque si alguien quere actuar de mecenas... yo encantado
ResponderEliminar